Tengo y no tengo, mil historias bajo el brazo
te las llevaste tú, se las consumió el ocaso,
permanecen ocultas cada vez que vengo;
a pesar que ayer dije: "no más tropiezos"
hoy la tristeza aumenta y mis aciertos son escasos.
Tengo y no tengo, la canción que te cantaba,
se ha quedado olvidada, entre líneas arrugada
y al releerla siempre, recuerdo que ya no te tengo
¿Cuándo cruzaste la puerta y te llevaste jirones de mi alma?
Tal vez saliste por detrás, tal vez siempre huías y yo jamás lo notaba.
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