Buscar este blog

sábado, 28 de febrero de 2015

Pasa el tiempo y amaina la tormenta inclemente, la catástrofe implacable que inundaba las ciegas, sórdidas, tardías tardes de invierno, de verano y de otoño que ocurrían durante mi inconsciencia del alma. Mis manos ya no están impregnadas de tu perfume, y aunque a veces se tornan evocativas, el penetrante aroma suave de la nicotina las envuelve, y me transporta nuevamente a un lugar más seguro, un lugar donde vuelves a ser sólo un recuerdo inofensivo. una canción que escuché hace tiempo y que hace tiempo supo estremecer mi ser hasta los huesos.

domingo, 22 de febrero de 2015

Defecto

Mis palabras no andan viendo a quién las entrego o las arrojo
con igual sinceridad nacen cada vez,
con tal inocencia que hasta sin querer salen sonriendo.
y aunque no tengan cuerpo, tienen alma y a veces desnudez.