Los vi por primera vez cuando no intentaban mirarme, mantenían fijo el curso de su atención hacia la pizarra que describía el cálculo extenuante que determine hacia qué lugar iría un brazo en el instante siguiente después de ser acelerado. —Es muy guapa. —pensé inmediatamente—. pero no dije nada que pudiera despertar interés en ella, sin embargo, cada una de mis acciones parecía conspirar en mi contra haciéndome llamar su atención: voltear la cabeza, hablar en voz alta, dejar caer mi lápiz. Todo sucedía, pero felizmente (o tal vez no) nada de eso logró hacer que me mire.
Con el paso de los días descubrí que para conocer su nombre tan sólo debía prestar atención al profesor mientras registraba la asistencia de los estudiantes, luego, una conversación podría, no, debía surgir en cualquier momento. No fue así de fácil y hasta ahora no lo es, esos ojos son imanes de mis torpezas, me vuelven tonto, inhiben el correcto funcionamiento de todos mis sistemas, pero seguiré intentando, en algún momento podré por fin hablarle fluidamente. Eso si primero logro vencer los nervios de acercarme a ella.
Conozco a varias personas con ojos claros, pero en ella, no es el color de su iris lo que me atrae, es el misterio que encierran, es la energía que irradian y las palabras que parecen dibujar cuando los ves y escapan a entretiempos al contacto. Ella no dice mucho, pero en sus ojos puedo ver bastante.
C.G.
Con el paso de los días descubrí que para conocer su nombre tan sólo debía prestar atención al profesor mientras registraba la asistencia de los estudiantes, luego, una conversación podría, no, debía surgir en cualquier momento. No fue así de fácil y hasta ahora no lo es, esos ojos son imanes de mis torpezas, me vuelven tonto, inhiben el correcto funcionamiento de todos mis sistemas, pero seguiré intentando, en algún momento podré por fin hablarle fluidamente. Eso si primero logro vencer los nervios de acercarme a ella.
Conozco a varias personas con ojos claros, pero en ella, no es el color de su iris lo que me atrae, es el misterio que encierran, es la energía que irradian y las palabras que parecen dibujar cuando los ves y escapan a entretiempos al contacto. Ella no dice mucho, pero en sus ojos puedo ver bastante.
C.G.
simple y llanamente, una tenue sensación que susurro la frase: todos los que hemos amado, lo hemos pasado.
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