Buscar este blog

lunes, 1 de diciembre de 2014

Sin lágrimas

Te encuentro de pie en la estación de autobuses, tu mirada perdida, con fobia al horizonte, siempre por debajo de tus expectativas, siempre aislada de este mundo.
Yo, envejecido a punta de llanto y recuerdos, observo de lejos tu medio rostro delineado por tu cabello antigravedad y prefiero ignorar tu presencia, disfrazar mi andar taciturno con un manto de indiferencia al mundo, a lo que sucedió, con ganas de no aprender de esa historia y tener que repetirla eternamente, deseando tener ojos en vez de oídos y poder verte una vez más al pasar perpendicular a tu mirada. 
Te extraño sin escándalos, sin frases que me arranquen el aliento, sin fotografías bajo mi almohada, sin lluvia melancólica, sin lágrimas, simplemente te extraño. 
Te extraño con un grito mudo que lleva atrapado en mí desde el día en que te fuiste, con tu mirada diciendo "nunca te amé" y tus labios pidiendo perdón, te extraño con todas las canciones y todos los silencios, con la seriedad y las sonrisas, con todas las miradas vagas y apasionadas, simplemente te extraño.
Te llevaste mi alegría, pero fuiste piadosa como para dejarme este vacío, que al menos me permite escribir y hacer poesía.





No hay comentarios:

Publicar un comentario